Tratamientos

Drenaje linfático manual


En nuestra clínica de Pozuelo, como drenaje linfático manual se utiliza el método de Dr. Vodder, que trabaja con maniobras en forma de espiral o círculo. Durante la realización de las maniobras hay un aumento de presión hasta cerca de los 40mmHg seguido de una disminución de presión hasta cero, aproximadamente.

Este cambio de presión genera, a través de la estimulación de los mecanorreceptores de los vasos linfáticos, un aumento de la movilidad de la linfa.

Un edema linfático se produce por una insuficiencia del sistema linfático. Es un edema rico en proteínas. Se dice que es una "insuficiencia de bajo volumen". En cambio, el linfedema es crónico, y tiende a progresar produciendo un fallo del transporte del sistema linfático.

La dirección del drenaje linfático manual viene dada por la dirección del flujo linfático, debido a que a la vez, durante la fase de empuje el líquido del tejido conjuntivo será desplazado. Para poder desplazar una gran superficie del piel, en la mayoría de las veces, el contacto de piel es intenso y normalmente se trabajará sobre la piel seca. Sólo en regiones corporales con mucho vello se utilizará un poco de aceite. Las maniobras nunca deben producir ni eritema (enrojecimiento) ni dolor.

El drenaje linfático en nuestra clínica de fisioterapia en Pozuelo, como dice el Dr. Vodder, empieza siempre en el cuello, en la desembocadura de los grandes vasos linfáticos en el ángulo venoso. Importante para el efecto del tratamiento no es sólo que la técnica sea impecable, sino que el tiempo de tratamiento tiene que ser el adecuado. En linfedemas, al tiempo de tratamiento hay que añadir el tiempo necesario para hacer el vendaje.


El drenaje linfático manual conduce a una normalización de la función y composición del tejido conjuntivo. La linfa está compuesta por:

- Proteínas

- Líquido que ha salido de los basos sanguíneos al tejido

- Células fijas

- Bacterias, virus, partículas de color, etc

Cuando se produce una interrupción del torrente linfático, se produce una retención. Tarde o temprano los linfangiones se cansan y dejan de contraerse. El líquido del tejido, el cual debería ser transportado por los vasos linfáticos bloqueados, permanece en el tejido, aumentando así la presión del tejido

Un edema es la consecuencia de una desproporción entre el transporte y el drenaje de líquido, por lo cual se produce una acumulación anormal de agua en el tejido.

Contraindicaciones

- Contraindicaciones absolutas: Tumores malignos, infecciones agudas como erisipela, trombosis o insuficiencia cardiaca

- Contraindicaciones relativas: Cáncer tratado, estado precanceroso de la piel, inflamaciones crónicas, trastornos de la función de la glándula tiroidea, asma bronquial o hipotonía y distonía vegetativa.

Si existe cicatrización, después de que el tejido necrótico fué desmarcado debido a la inflamación, puede ser rechazado. Después puede llevarse a cabo la sustitución. Primeramente, mediante el tejido de granulación blando, después crecen capilares. Después sucede el cambio del tejido granulomatoso a tejido cicatrizal. Se multiplican las fibras de colágeno y algunos capilares se vuelven a debilitar. El número de células disminuye. Se forma una cicatriz.

También es posible una reacción patológica del tejido conjuntivo. Debido a la mayor filtración de agua y al aumento de la formación de colágeno, el tejido cicatrizal puede elevarse por encima del nivel normal de la piel y puede ser más grueso. En ese caso hablamos de la formación de un queloide.